Superaño 2020
No veo necesario marear sobre todo lo que ha pasado este año y lo que puede cambiar una sociedad de un día para otro. Da bastante miedito per se. ¿Quieres saber qué se ha pasado en estos meses por la cabeza de una chica desconocida que escribe aquí en lugar de en un diario? Lee si quieres...
Como prometí en mi última entrada, no ha habido publicaciones por aquí desde casi un año. ¿Las razones? Llámalo vida, vaguerío, falta de inspiración, que de repente se te olvida que hay un pedazo de ti abierto en internet, enfados, ansiedad, etc, etc.
Yo, nacida en el 91, consumidora de internet desde siempre, que creó y borró myspace, habbo, tuenti y mierdas similares, cada vez necesito más hacer cosas en la vida "real", que me llenen, sin compararme con los demás ni necesariamente compartirlas, aunque es un poquito hipócrita decir esto mientras escribo públicamente. (Pero seamos realistas, no tengo seguidores así que si estás leyendo esto es porque has entrado en un agujero profundo de internet. Bienvenido al País de las Maravillas).
¿Qué pretendo decir con esto? Que echo de menos una época más simple, en la que la gente tenía un libro o el periódico en la mano, y los niños se miraban a la cara y no a través de una pantalla. Por doquier vemos cuellos gachos, espaldas encorvadas y bracitos de t-rex sosteniendo un aparatito que bien podría ser una tobillera de arresto domiciliario. Y lo llevamos siempre encima, cual prisioneros sin libertad condicional.
Y a grandes rasgos es lo que pretendo e intento evitar. Quiero volver a una vida más simple, lenta y disfrutada. Porque de nada sirve vivir tu día a día a una velocidad de relámpago mientras consumes noticias, artículos, memes, vídeos de gatos, y cuando te quieres dar cuenta, ha pasado un año. Sí. Otro año tirado por el retrete mirando al móvil. ¿Y para qué?
Este pasado año habré leído entre 6-7 libros además de los de la universidad. Me resultan muy pocos para los que podría haber leído, además me ha costado engancharme, leer de seguido, escoger nuevo libro y terminar algunos. Confieso que en parte ha sido por consumir demasiado internet. Lo que no quiere decir que no lo haya disfrutado, porque al fin y al cabo sigo gente interesante en youtube, buenos fotógrafos en instagram, y blogs o artículos que me aportan algo en facebook, pero...¿Por qué no mejor disfrutar de un buen libro? El libro lo recuerdo después de años, pero todo ese contenido en la red se escapa de mis neuronas a la misma velocidad que entra en mi cabeza. Es entretenimiento efímero y banal, sí, algún artículo de divulgación me ha aportado, o algo me inspira en las fotos, pero, ¿habría alguna diferencia si no hubiese consumido nada de ello? Eso es lo que me determina. Nada cambia ni para bien ni para mal, pero sí pierdo tiempo. Mi valioso y preciado tiempo. Además, no sé tú, pero yo siento que mi concentración ha cambiado, mi nivel de atención está por los suelos, y siento que me aburro demasiado rápido, todo gracias a este tipo de ocio.
En contraste, siempre he sido de las que no contesta instantáneamente a los mensajes. Puede que haya perdido varias amistades o se haya enfadado bastante gente conmigo por ello, pero...¿de verdad tengo que tirar lo que tenga en la mano, desechar el libro que esté leyendo, dejar que se me queme la comida o interrumpir una conversación real o mi descanso para contestarte? ¿Realmente, como amigo o amiga, deseas que la otra persona se estrese y te conteste YA o, de lo contrario, le harás cruz y luz? ¿Dónde queda ese verse de vez en cuando, tener conversaciones de verdad, y ponerse al día en persona? Qué pasa, ¿acaso las amistades no pueden mantenerse así? Por mi podría irse internet al garete y volver a los telegramas. Información al grano y escueta. "Quiero verte este domingo. Stop. A las 5. Stop." Y os veis el domingo un rato, tomáis un té y una tarta e intercambiáis vuestro cariño e ideas. Y NADA MÁS hasta dentro de dos meses. ¿Pido demasiado? No quiero ni veo necesario el bombardeo de buenos días, tardes, noches y madrugadas. Igual que veo de innecesario eso, debería ver el resto de bombardeo con el que pretenden (y consiguen) mantenernos ocupados en la red. ¿Por qué no entonces trasladar esa filosofía al resto de estupideces que se hacen con una pantalla? *Nota mental: hazlo.
Por eso estoy cada vez más decidida a cambiar esos hábitos, como mirar el móvil para despertarme. ¿En qué momento me convertí en una autómata y en esclava de la pantalla?
Cambiará. Creo que voy por buen camino. Ya veremos.
Por último, quería decir por aquí a quien me conozca de antes o de nuevas que estoy metida en un gran proyecto. Estoy escribiendo un precioso libro a mano en el que estoy volcando todas mis reseñas y libros leídos, con lo que pretendo desconectar de goodreads. Probablemente acabe cerrando este blog al público, dado que de ahora en adelante priorizaré escribir mis ideas escritas físicamente, y no almacenarlas en un servidor bajo el mar de Nosedonde. No sé qué opinarás, pero si te he caído en gracia, puedes enviarme un mensaje antes de que todo esto se autodestruya. Siempre podemos mantener una amistad real.
Espero, si has leído esto por alguna razón, que te has sentido algo identificad/o conmigo, que te haya aportado algo o te haya hecho reflexionar. Si no, lo lamento, pero la verdad que volcar mis ideas aquí me ha ayudado a ordenarlas, aunque parezcan desordenadas a ojos del mundo.
PD: Gracias por leerme. Disfruta de tu vida y tu tiempo. Es lo más valioso que tienes.


Comentarios
Publicar un comentario
Si quieres puedes compartir tus pensamientos conmigo: